Sevilla vivió unos días inolvidables con el ascenso de Caja87 a Primera FEB. El club selló un hito histórico y lo celebró por todo lo alto junto a su afición, convirtiendo el ascenso en una auténtica fiesta colectiva que tomó las calles de la ciudad y el entorno del pabellón de San Pablo.
La afición sevillana tuvo su gran momento durante la final decisiva. Caja87 instaló una pantalla gigante en el barrio de San Pablo para que los seguidores pudieran vivir el encuentro juntos, y más de 300 aficionados acudieron a animar al equipo en un ambiente espectacular. Cánticos, banderas y emoción desbordada acompañaron cada minuto del partido hasta el estallido final de alegría con la confirmación del ascenso.
La celebración continuó al día siguiente con una jornada festiva que recorrió la ciudad. Los jugadores subieron a un autobús de Sevirama – ALSA descubierto y desfilaron por las calles de Sevilla para celebrar el regreso del baloncesto sevillano a la Primera FEB.
El trayecto culminó en el pabellón de San Pablo, donde el club había preparado un escenario exterior para recibir al equipo. Allí, jugadores y cuerpo técnico compartieron el ascenso con la afición, ofrecieron discursos de agradecimiento y levantaron juntos el símbolo del éxito conseguido tras una temporada histórica.
La jornada terminó con un ambiente de auténtica comunión entre equipo y seguidores, reflejando el crecimiento de Caja87 como proyecto deportivo y social en Sevilla. El ascenso a Primera FEB no solo supone un logro competitivo, sino también la consolidación de una comunidad que ha acompañado al club desde sus inicios y que ya mira con ilusión al próximo desafío.